Precios de sueltos y cantidades

 De forma intuitiva, hemos venido haciéndolo desde casi el principio.  Aquellas vitolas cuya unidad se vende en tabaquerías a partir de 2 € en adelante, las compramos sueltas.  Las excepciones han sido cuando se presentan en cajas o cajetillas o macitos o tabletas de hasta 5 unidades, y no había posibilidad de disponer de ellas de otro modo.  En casos así, por lo general hemos adquirido un solo juego, y no más.  Son muy pocos los casos en los que hemos vuelto a repetir.  Nunca hemos comprado a esos precios unitarios en cajas o mazos de 10 o más unidades.  Se nos salía del presupuesto obrero del que disponemos, teniendo en cuenta que había que adquirir más productos.

Y así va a seguir siendo en lo sucesivo, pero ahora no como tendencia, sino como norma.

En nuestros tramos 5 y 6 (a partir de 2€ hasta los 3€, ambos inclusive), solo sueltos, salvo la primera vez, si se da el caso de presentaciones de hasta 5 unidades.  Después de fichadas las vitolas, no se volverán a repetir estas adquisiciones por cajas o tabletas, solo unidades sueltas ocasionales, salvo excepción razonada.  Por ejemplo, los Favoritos de Quintero eran la única vitola dentro de nuestro radar que en esos momentos había en el humidor de Bolaños Doctoral, y se tenía que comprar por cajetillas de 5, y queríamos fichar esa tabaquería y dar parte de su existencia.  Otra cosa distinta es que se haga en comandita de grupones y trueques.

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Adenda de 30/10/2021

Aunque no con frecuencia, hemos adquirido en varias ocasiones mazos o cajas de 25 unidades de vitolas cuyo precio unitario estaba en nuestro tramo 4 (entre 1,50 y 1,99 € la unidad).  Eso supone un desembolso de entre 37,50 y 49,75 € por mazo.  Con esos importes podríamos haber comprado varios mazos de 10 de marcas distintas.  A partir de ahora vamos a evitarlo de forma consciente.  Las vitolas de ese tramo solo se adquirirán sueltas, en cajetillas de 5, en mazos de 10 o, a lo sumo, 15 unidades (aunque esta última presentación no es habitual en Canarias).  Debe haber una poderosa razón para hacer alguna excepción ocasional.